Leyendas, terror, milagros y turismo en la “Chinampa de las Muñecas”


Por  Yazmin Evia

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Entre los más de 180 kilómetros de canales navegables de Xochimilco se encuentra la chinampa de Don Julián Santana Barrera, mejor conocida como la “Isla de las Muñecas”. 

Don Julián murió en 2001, pero sigue siendo recordado porque durante 50 años adornó su chinampa con trozos de muñecas viejas que encontraba en el canal.

Las espeluznantes muñecas con miembros amputados, cabezas decapitadas y algunas con los ojos en blanco o sin los ojos; decoran los árboles en la “Isla de las Muñecas”. Dicen que Don Julián las utilizaba como ofrenda para el alma de una niña que se ahogó por accidente en los canales. 

Hoy su chinampa es una gran atracción turística. No faltan los curiosos que agregan más muñecas o cuentan historias acerca de la “chinampa encantada” del finando Don Julián.

La leyenda cuenta –en alguna de sus muchas versiones- que el mismo Don Julián encontró el cuerpo ya sin vida de una niña que se ahogó en los canales. Apareció flotando cerca de su chinampa. 

Otros aseguran que días después de que fuera encontrado el cuerpo de una niña que se ahogó, Don Julián vio una muñeca flotando cerca su chinampa. Probablemente supuso que la muñeca había pertenecido a la niña ahogada, así que la colgó sobre una cruz de madera para que su alma no penara.

Se cuestiona hoy en día la existencia de la niña ahogada, ya que jamás ha logrado darse con el nombre o algún otro dato. Algunos piensan que en su soledad, Don Julián pudo haber inventado la historia. Las muñecas eran toda la compañía de este hombre que nunca se casó ni tuvo hijos

Don Julián era un ermitaño, pero siempre fue amable con los periodistas y turistas. También logró fama internacional por obsequiar flores a cambio de muñecas

Su sobrino lo recuerda como un hombre al que le gustaba cantar, aunque en sus últimos años de vida no salió de la chinampa. Prefería la compañía de sus muñecas, las visitas de su sobrino Anastasio o la presencia de los curiosos (que nunca faltaban).

Don Julián tenía una muñeca preferida a la que llamaba “La Moneca”.  Hoy esta muñeca recibe ofrendas de curiosos y turistas, que le rezan en espera de cumplir favores de todo tipo. A cambio de un milagro, “La Moneca” es decorada con pulseras, relojes y billetes (principalmente dólares)

Anastasio Santana Velasco (el sobrino de don Julián) actualmente es el dueño y custodio de la chinampa. Cuenta que algunos famosos han acudido a la Isla de las Muñecas a pedir favores. También confirma que a más de uno le produce terror pasar la noche en la chinampa decorada con muñecas.

A los 87 años Don Julián fue encontrado muerto, en el lugar exacto donde él mismo decía que había encontrado a la primera muñeca. Los vecinos de la chinampa afirman que las muñecas  mueven sus cabezas, brazos y ojos; y que en la oscuridad, son demasiado inquietantes. Pero a los turistas y sobre todo a los extranjeros les encanta la “Chinampa de las “Muñecas”. Si la curiosidad te gana y acudes a visitarla, no olvides llevar una muñeca vieja para dejarla como recuerdo. (@ElAngelopolita)

PUBLICADO: a las 17:41 del 30 de Junio de 2014
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