Hechos relevantes sobre la Pandemia que mató a 300 mil mexicanos en 1918


Por  Rolando Lino Mina

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La Pandemia de Gripe de 1918 o Gripe Española, fue la primera de las dos pandemias que implican el virus de la influenza H1N1

Se le considera la pandemia más mortífera de la historia humana. En menos de un año mató a más de 50 millones de personas, que equivalían al 5 por ciento de la población mundial. Algunas estimaciones aseguran que el número de víctimas pudo haber alcanzado los 100 millones; superando al número de defunciones ocurridas a causa de la Primera y Segunda Guerra Mundial juntas

La enfermedad se observó por primera vez en Fort Riley (Kansas, Estados Unidos) el 4 de marzo de 1918. Se cree que en el verano de ese año el virus sufrió una mutación que lo hizo más letal. El primer caso confirmado de la mutación se dio el 22 de agosto de 1918 en Brest, el puerto francés por el que entraba la mitad de las tropas estadounidenses Aliadas en la Primera Guerra Mundial.

El virus se propagó intensamente en los campamentos militares de El Paso (frontera entre México y estados Unidos); y apareció en territorio mexicano el 4 de octubre de 1918. El 5 de octubre ya había casos detectados en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Chihuahua

El 9 de octubre, el presidente Venustiano Carranza ordenó una serie de medidas para evitar la propagación de la enfermedad, pero omitió una que resultó fatal: no prohibió la libre circulación de trenes de carga en el país,  por miedo a que se paralizara la economía ya de por sí diezmada a raíz la Revolución Mexicana

En la primera quincena de noviembre el carbón vegetal (combustible esencial en aquellos días)  escaseó fuertemente en la capital mexicana. La causa era que los indígenas de las faldas del Ajusco eran los principales productores; y la mayoría de ellos había enfermado o estaban muriendo. 

A diferencia de la gente que habitaba las ciudades, los campesinos no recibieron apoyos para enfrentar la pandemia. Morían por miles en sus jacales, sin que nadie pudiera ayudarlos. Algunas comunidades llegaron incluso a perder la totalidad de su población.

En la Ciudad de México se retiraron de la vía pública los puestos callejeros el 20 de octubre. Para el día 27 se prohibió el acceso a lugares públicos después de las 6 de la tarde. Ese mismo día se cerró el acceso a la Basílica de Guadalupe y al resto de los templos de la ciudad. 

Ante la incapacidad del gobierno para responder a la emergencia, las clases más acaudaladas de la capital del  país conformaron una Junta Privada de Salubridad que reunió dinero para formar brigadas y comprar medicamentos. Abrieron comedores públicos e hicieron jornadas de limpieza por toda la ciudad. No obstante, los medicamentos que adquirieron llegaron cuando la enfermedad ya estaba menguando

La ciudad de Puebla fue una de las más golpeadas por la Gripe Española. Para el 24 de octubre, los hospitales y panteones ya no se daban abasto. La prensa daba cuenta día a día de los muchos personajes prominentes de la ciudad que estaban pereciendo a causa de la enfermedad. 

Una nota de prensa publicada a principios de noviembre en la ciudad de Puebla, resulta muy reveladora: “(…) los funcionarios judiciales han sido verdaderamente perseguidos por la enfermedad y no hay uno que no se encuentre en cama, y la administración de justicia ha quedado a cargo de los secretarios de los Juzgados. Muchos procesos por este motivo no han podido ser fallados. Varias audiencias para resolver la suerte de los procesados ya para sentencia se han tenido que suspender por falta de jueces y defensores”. 

De la misma manera que en la ciudad de México, el traslado de los ataúdes por las calles de Puebla, a pie o en tranvía, rumbo al cementerio generó un espectáculo lúgubre

Un dato que refleja el impacto de la influenza en la Angelópolis es que dos semanas después del primer brote, los orfanatorios recogieron 5 mil 400 niños que se quedaron sin parientes.

El 11 de noviembre diversas gavillas de zapatistas que operaban al sur de Puebla abandonaron sus refugios y se encaminaron a los poblados inmediatos a Atlixco. La epidemia los había aniquilado. Varios de ellos fallecieron a las pocas horas de recibir auxilio médico y muy pocos regresaron a las montañas a seguir peleando.

La Pandemia de gripe de 1918 se le conoce como Gripe Española porque España no participaba en la guerra; por lo tanto en ese país no se censuraban las noticias relacionadas con la enfermedad. Esto sí ocurría en Francia, Gran Bretaña y Alemania, donde suprimían cualquier información que pudiera afectar la moral de la guerra o insinuar vulnerabilidad.  En México se le llamó Gripe Española, porque en su momento se pensó que la enfermedad había llegado por barco desde la Península Ibérica.

Parte de la información expuesta aquí fue tomada del blog De Política 2.0 y otros demonios. Haz clic en la liga para conocer información detallada acerca de cómo azotó esta pandemia a México. 

@ElAngelopolita  

PUBLICADO: a las 14:08 del 04 de Marzo de 2015
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