15 cosas que posiblemente no sabías de The Grand Budapest Hotel


Por  Emilio Lino Chávez

Valora este artículo
(0 votos)

El Gran Hotel de Budapest recibió ya múltiples galardones del cine arrasando con los Bafta, y se le pronostica un clima de lluvia en los óscares puesto que cuenta con nueve nominaciones. La historia es divertida, tensa en parte y también triste a veces. Sin embargo aquí no trataremos la magnífica trama sino los detalles y facts detrás de esta estupenda producción del director Wes Anderson.


El gran hotel de Budapest toma lugar en la ficticia república de Zubrowka (que por cierto es una marca de vodka polaco) perteneciente a algún lugar de Europa del Este. La localidad donde la mayoría de la filmación ocurrió es uno de los lugares favoritos de Wes Anderson y es la ciudad de Görlitz, que se encuentra en la frontera entre Alemania y Polonia. De modo que pertenece a ambos países y está solo 20 minutos de la República Checa.

Los actores y el equipo de producción de manera poco común se hospedaron en el mismo hotel y aunque muchos de los personajes aparecen momentáneamente en la pantalla todos vivieron ahí por un par meses. Görlitz es una de las ciudades menos famosas pero más bonitas de toda Europa, ya que a diferencia de muchos otros lugares como Francia o Frankfurt no fue duramente bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial por los aliados, por lo tanto sus edificios originales están intactos.

Bill Murray mismo disfrutó mucho de la comida local e incluso aprendió algunas frases en alemán y tanto él cómo Edward Norton expresaron sus deseos de volver a la ciudad en el futuro para descansar en su calmado y sofisticado ambiente.

Para construir el Set de lo que sería el Gran Budapest se buscaron varios de los grandes hoteles originales, pero el equipo de Wes Anderson descubrió que la enorme mayoría habían sido demolidos o ahora eran ruinas. De modo que usaron una enorme plaza comercial en Karlovy Vary construida antes de la guerra y encontraron los lugares perfectos para las demás escenas a pocos kilómetros de distancia, en la ciudad alemano-polaca ya mencionada de Görlitz.

Casi todos los departamentos de la producción, incluyendo maquillaje, vestuarios, efectos especiales y camerinos se encontraban en el último piso de la plaza y muchas de las tomas de la casa de Madame D se hicieron en el sótano.

Siendo una película de época construyeron primero el set de 1930 y después lo transformaron para crear el de 1969, de modo que pareciera una remodelación efectuada con el paso de los años. Una vez filmadas las escenas de los años 60, simplemente se retiraron las modificaciones dejando descubierto el elegante lobby original.

En este aspecto cada alfombra, mobilario y utensilio está basado en algo similar de la época. Eso incluye a los extras, a quienes se les diseñó un vestuario específico. La meticulosidad de Wes Anderson llegó a tal punto que la Fox Searchlight tuvo que comprar una costosa máquina que teje alfombras para fabricarlas de acuerdo a los diseños que él seleccionó.

Saoirse Roanan, la actriz que hace el papel de Aghata, declaró que el reto más grande fue aprender la confección de los Cortessans Du Chocolat, que su personaje elabora en Mendel’s para goce de quienes los prueban. La Fox Searchlight de hecho cuenta con un tutorial para elaborar el complicado postre.

A pesar de estar colmada de efectos especiales Wes Anderson prefirió usar técnicas clásicas del cine en lugar de animación por computadora -siempre que fuera posible- como homenaje a las películas antiguas que lo inspiraron. Se usaron miniaturas, stop motion -por ejemplo en la escena de persecución en esquíes- y paisajes de fondo pintados conocidos como matte painting

Incluso algunos errores se cometieron a propósito como referencias: por ejemplo la sangre que sale de la nariz de Zero y M. Gustave tras ser vapuleados por la ZZ (parodia de la SS nazi) ni siquiera entra en sus fosas nasales, cuestión que era un error común en las películas de los 30’s y 40’s

Muchos de los colaboradores  habituales de Wes Anderson regresan en esta instancia detrás y frente a las cámaras, como Bill Murray, Owen Wilson, Jason Schwartzman, Adrien Brody, Willem Dafoe y muchos más como sus camarógrafos y diseñadores de audio. Además aprovechó para unir nuevos miembros a su tripulación, ya que Tilda Swinton, Harvey Keitel (el “Lobo” de Pulp  Fiction) y Edward Norton –que se unió desde Moonrise Kingdom- ya se enlistaron para sus dos siguientes proyectos.

Los actores Bill Murray, Owen Wilson y Bon Balaban aparecen como concierges de sus respectivos hoteles y miembros de la sociedad de Las Llaves Cruzadas. Esta última es una ficticia organización súper secreta de hoteleros que pueden lograr lo que sea con tal de satisfacer a un huésped

La película dice estar basada en los escritos de Stefan Zweig, aunque de hecho no se refiere a ninguno en específico. Wes Anderson intentó pensar en la época que vivió el escritor y el mundo a su alrededor, y en eso se basó para escribir el guión, además de que el autor es un personaje en la película como si el Gran Hotel Budapest fuera una de sus cautivantes historias.

De hecho Wes Anderson mandó a colocar un enorme librero para que todos los integrantes de la producción se familiarizaran con el autor, con otros libros similares y libros de fotos de la época. También proyectó varias películas de los 30s y 40s para todos sus colaboradores y posteriormente las discutían. Varios actores comentan lo interactivo que es trabajar con este Director, ya que les sugirió materiales distintos a cada uno para facilitar la comprensión de su personaje y también estaba abierto a la retroalimentación.  

Diferentes épocas están filmadas en relaciones de aspecto distintas: los 30's están en 4:3 como una televisión antigua y la era moderna en 16:9 como una pantalla de cine. Esto fue una decisión tomada en parte por las preferencias de Wes Anderson para la composición y también para que la audiencia sepa en que era se encuentra. La película es una escuela en cinematografía, tanto en sus tomas amplias como en otras que se mantienen fijas y se encuentran en perfecta simetría. Todos estos elementos constituyen el sello personal del director.

Y Por último: el personaje de Monsieur Gustave está basado en un amigo de Wes Anderson y de hecho el siempre consideró a Ralph Fiennes como el adecuado para el personaje, incluso mientras escribía el guión (su segunda opción era Johny Depp).

Por cierto aquí les dejo el excelente soundtrack de Alexandre Desplat, uno de los mejores compositores de Hollywood y que en este caso basó el soundtrack en música tradicional Rusa.

Así que te recomendamos que la veas o vuelvas a ver esta magnífica película de preferencia con amigos que se puedan apantallar fácilmente de tus conocimientos cinematográficos, porque  El Gran Hotel de Budapest merece ser observada, analizada y muy posiblemente premiada.
@El Angelopolita
 

PUBLICADO: a las 20:21 del 21 de Enero de 2015
LEÍDO 6974 veces




COMENTA