Científicos aseguran que están muy cerca de hallar una cura contra el Pesimismo


Por  Rulman

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Si te persiguen las Leyes de Murphy y generalmente piensas que el vaso está “medio vacío” (y no “medio lleno”) es muy probable que se te catalogue como “pesimista”. Tal asunto es discutible: suele confundirse al realista con el pesimista

Pesimista es aquel que generalmente espera los desenlaces fatales o piensa que en su vida las dificultades y los males siempre triunfan. Es lo opuesto al optimismo y tal perspectiva ha influido incluso en el pensamiento humano. 

Recientemente, los científicos han descubierto que una zona específica del cerebro influye mucho en la mente del pesimista. Una especie de motor que promueve dicho estado. 

Se trata de la Habénula, una región cerebral del tamaño de medio chícharo que juega un papel determinante a la hora de lidiar con las malas experiencias. Es, desde el punto de vista evolutivo, una muy antigua zona del cerebro

“La habénula da seguimiento a nuestras experiencias, respondiendo más cuando se espera que algo empeore. (…) Hemos demostrado que además de señalar que algo lleva o no a eventos negativos, la habénula marca un énfasis cuando se espera lo peor”, detalla el Dr. Jonathan Roiser, del Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College de Londres.

Según el estudio, publicado en la revista oficial de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS), una habénula demasiado activa propicia depresión, pesimismo y perspectivas negativas.

Para demostrar lo anterior, los científicos escanearon el cerebro de 23 voluntarias mientras las exponían a imágenes variadas. Algunas de estas imágenes iban acompañadas de una descarga eléctrica en la mano izquierda. 

El escaneo por resonancia magnética (IRM) mostró que las imágenes asociadas con la descarga activaban mucho más la habénula que las imágenes en que las voluntarias no esperaban un shock. A partir de esto, los científicos creen que podrán desarrollarse nuevos tratamientos contra el pesimismo

Roiser explica que se han observado resultados profundos e inmediatos cuando se administra ketamina a pacientes que no responden bien a los antidepresivos. Esto se debe precisamente a que dicha droga modera la actividad de la habénula

“Así que la comprensión de la habénula ayudará a mejorar los procedimientos aplicados a quienes muestran resistencia a los tratamientos habituales contra la depresión”, indicó el experto. 

El pesimismo es un estado mental que incluso ha dado pie a toda una corriente filosófica

Die Welt als Wille und Vorstellung (El mundo como voluntad y representación) de Arthur Schopenhauer, es una obra maestra de la literatura que se considera el cenit del pesimismo profundo

En esta, el filósofo alemán señala: “Toda satisfacción, o lo que comúnmente se llama felicidad, es  por su naturaleza siempre negativa, nunca positiva. No es algo que exista por sí mismo, sino la satisfacción de un deseo, pues la condición primera de todo goce es desearlo, tener necesidad de alguna cosa. Sin embargo, con la satisfacción desperece el deseo y por lo tanto cesa la condición del placer y el placer mismo. De aquí que la satisfacción o felicidad no pueda ser nunca más que la supresión de un dolor, de una necesidad”. 

Para Schopenhauer, el sentimiento de satisfacción que aparece cuando un deseo es saciado resulta completamente efímero. Según este filósofo, eso determina que la vida sea una lucha sin fin. Schopenhauer pensaba que en el fondo, el humano es únicamente eso: deseo. ¿Podrá la Ketamina combatir eso? Ya nos contarán quienes se sometan al novedoso tratamiento. (@ElAngelopolita) 

PUBLICADO: a las 20:50 del 31 de Julio de 2014
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